domingo, 29 de junio de 2008

A LA SOMBRA DEL CORSARIO

“El único destino es seguir navegando
en paz y en calma hacia el siguiente naufragio”.
José Emilio Pacheco,Titánic.

Se retuerce la noche, animal en celo. Perfora la piel, los huesos donde escribo la historia. Sube el mar: espejo y pájaro de agua; siembro tulipanes en el vientre de gaviotas. Recorremos Goya, de las bocas del metro emergen relámpagos, delfines, toros que navegan sobre espadas. Pero abres las alas, desapareces. Enloquecido me lanzo a la ciudad, te busco. Azoto mi cabeza contra el muro. La marea me arroja al país de barro y espejismos, de gangrena y minerales. Torpes las montañas me consuelan con historias de amores quemados. Te retengo en pedazos de papel, en mi piel donde dibujaste ciudades muertas. Te retengo en historias de hormigas, en la balanza, la sal que bebí de tu espalda. Lanzo mis alaridos a la cordillera, al nudo lleno de paja y fantasmas. Qué lejano el invierno, sus noches, nuestro lecho de metal y marihuana. Qué cercana tu voz, tus palabras con piedras de sol… Tus manos que atraparon las mariposas de mi garganta.

De: A la sombra del corsario

3 comentarios:

...vero... dijo...

"te retengo en pedazos de papel, en mi piel donde dibujaste ciudades muertas"
me encanta este poema!! pero ese es el trozo que me mas me gusta!!!
te invito a visitar mi blog, espero que te gusten mis poemas http://v3r0n31ra.blogspot.com/

un abrazo!
vero

José Chalco Salgado dijo...

Adelante, maestro, profesor y amigo!
tienes una obra literaria muy importante, y bastante brillante.
suerte en todo!
saludos!

Silvi dijo...

Amado Ausente!
Jeje, que bien que hayas decidido implementar un blog, sabes que este texto derrepente me transportó al primer mundo y mi pasado veloz.
te quiero mucho.